Somos dos casas afortunadas,
porque Luis y María, nuestros dueños,
nos han construido hace muy poco tiempo y nos han
dotado de todos los caprichos. Además sin que
se lo tengamos que decir nos tienen siempre limpias
y aseadas.
Muchas veces nos traen a personas
muy majas para que duerman en nuestras camas,
y nos gusta mucho eso porque vemos que son felices,
disfrutan de nuestras terrazas, barbacoas, etc.
También
os contaremos que Luis y María tienen una Carnicería
(donde ellos mismos elaboran los embutidos típicos
de la Mancha) y tienda de comestibles justo debajo
de nosotras por lo que a estos amigos que vienen a
dormir no les falta nunca de nada.